Acusa activista injerencia de grupos religiosos en proceso de despenalización del aborto en Querétaro
La activista aseguró que se trata de una operación que atenta contra la laicidad del Estado, que hace una simulación de ciudadanía y que instrumentaliza a menores de edad. Aseveró que los intereses religiosos no pueden dirigir las decisiones legislativas, además de que las leyes no deben subordinarse a dogmas religiosas y que el congreso no puede actuar bajo presión clerical.
“No estamos hablando de prohibir creencias. Estamos hablando que las decisiones públicas deben tomarse, como siempre lo hemos dicho, como un tema de derechos humanos y de laicidad del Estado. Cuando una estructura parroquial organiza cartas para influir en las votaciones legislativas o en las decisiones que se tomen ahí, ya no estamos frente a una opinión individual, estamos frente a injerencia organizada”.
Sobre la firma que pueden hacer menores de edad en las cartas, lamentó la situación y aseguró que se trata de una instrumentalización de los infantes que atenta contra el interés superior de la niñez.
